Aviso para navegantes, las mentiras medioambientales de las cementeras

Cemex comenzará a utilizar a lo largo del primer trimestre de 2009 en sus hornos de cemento de Buñol un nuevo combustible alternativo formado por una parte no reciclable de los residuos sólidos urbanos, tal como avanzó la semana pasada Levante-EMV

Concretamente, la cementera aprovechará en sus hornos los plásticos, maderas, tejidos, papeles y cartones que se recogen a diario en los contenedores de basura como parte de los residuos que se generan en las viviendas y que acaban en los vertederos porque no pueden ser reutilizados ni reciclados.
Así lo reconoció ayer el director de Sostenibilidad de la multinacional, Francisco Asensio, tras dar a conocer que la conselleria de Medio Ambiente ya ha otorgado a la empresa los permisos necesarios para iniciar en 2009 un año de pruebas con este combustible. En total, la Generalitat Valenciana ha autorizado la utilización en los hornos de la cementera de 20.000 toneladas de estos rechazos y desde Cemex insisten en que este producto -llamado Enerfuel- podría acabar convirtiéndose en el “combustible básico” de los hornos de la planta de Buñol.
En declaraciones a Levante-EMV, Asensio explicó que Cemex ya ha comenzado los trabajos para construir unas instalaciones provisionales desde las que inyectar en los hornos -inicialmente sólo en el de cemento gris- este material triturado.
Desde la multinacional, hicieron hincapié en que la puesta en marcha de este proyecto permitirá rebajar en un primer momento hasta en un 25% el empleo de otros combustibles usados en la planta, como los residuos químicos que forman parte del fuel ‘blending’, y subrayaron que el consistorio “está al tanto y respalda el proyecto, puesto que -matizaron- hace unos meses firmamos un convenio medioambiental en que el precisamente apostábamos por utilizar otros combustibles no peligrosos y totalmente seguros para la salud”.
Experiencia europea
Aunque todavía habrá que esperar para comprobar los resultados del Enerfuel y que se trata de las primeras pruebas que se hacen en el país con este combustible, Cemex recalcó que otros países europeos, como Alemania y Gran Bretaña, llevan décadas utilizándolo en las cementeras.
Las cifras con las que trabaja la cementera reflejan que la puesta en marcha del Enerfuel en Alemana “redujo en 30 años el número de vertederos de 40.000 en 1970 a tan sólo 350 el año pasado”.
Por ello, la empresa cuenta con la experiencia de sus plantas en estos países para aplicar este combustible en sus fábricas de España y recordaron que su alto poder calórico “lo convierten en el combustible ideal para el sector cementero, además -añadieron- de solucionar el problema medioambiental que supone la búsqueda de vertederos y las emisiones que generan estos residuos, no sólo de C02, sino también de metano”. Por último, abogan por utilizar este combustible “para reducir la dependencia energética que conlleva el uso de combustibles fósiles”.

La prueba piloto, prorrogable a 5.000 toneladas, se realizará en la planta de Cemex en Alicante

Después de más de tres años de estudios y negociaciones, el Consejo de Administración de Reciplasa dio cuenta ayer del convenio al que la planta de basuras consorciada de Onda ha firmado con la multinacional cementera Cemex para testar la capacidad energética de sus residuos como ecocombustible en una de las instalaciones de la compañía en Alicante. Por el momento, se trata tan sólo de una prueba piloto, pionera en la Comunitat Valenciana y de escasos precedentes en el ámbito nacional, aunque sus resultados van a decir mucho sobre el esquema del tratamiento de los residuos en la provincia. El experimento va a suponer derivar a la cementera de Alicante mil toneladas de residuos convertidos en ecocombustible y prorrogables a 5.000 toneladas.

El director técnico de Reciplasa, Fernando Albarrán, explicó que el convenio, ya firmado, supondrá la puesta en marcha de la prueba piloto de forma “inminente” y se extenderá por el plazo de un mes aproximadamente. Si el uso de las mil toneladas de residuos como ecocombustible se desarrolla sin problemas, la prueba se extenderá por unos “tres o cuatro meses más” hasta alcanzar la prórroga de 5.000 toneladas que prevé el convenio. Se trata de un acuerdo, señaló Albarrán, “favorable” para las dos partes. La planta de Onda, en cuyo consejo de administración figuran también los municipios de Castellón, Vila-real, Almassora, Benicàssim, Betxí, l’Alcora y Burriana, asume el coste de la transformación del rechazo de sus residuos en combustible “ecológico”, mientras que el coste del transporte corresponderá a Cemex. “La eliminación no tendrá ningún coste para Reciplasa”, agregó el director técnico de la planta.

La idea de utilizar el rechazo como combustible comenzó a gestarse en el año 2005. La prueba piloto que ahora se inicia abre, además, una puerta al futuro de la gestión de las basuras en el complejo de Onda. De hecho, si las pruebas dan el resultado esperado, Reciplasa se plantea ya la firma de un nuevo contrato para dar salida a las 85.000 toneladas de rechazo que genera anualmente la planta o, al menos, a la mayor cantidad posible de ellas. De hecho, el vicepresidente de la planta, Juan Miguel Salvador, llegó a asegurar recientemente que se derivarán a cementeras 40.000 toneladas.

Por el momento, sin embargo, las únicas previsiones de Reciplasa pasan por la prueba piloto. De su resultado dependen también las posibilidades de alargar la vida útil del vertedero de Onda, con autorización hasta 2009, para el que el Ayuntamiento de la localidad de la Plana Baixa denegó recientemente el permiso de ampliación. Derivar el rechazo para su uso como combustible en cementeras permitirá reducir la cantidad de residuos para su depósito en vertedero y, así, prolongar su capacidad.

Escribe un comentario